Diversos
estudios, proyectos de desarrollo, experiencias exitosas realizadas en diferentes
países de la región de América Latina y el Caribe, así como en otras regiones
del mundo, demuestran que: en el marco de la “economía del conocimiento” la
adopción de TIC es fundamental para generar mejoras en la competitividad.
La
competitividad, entendida como la capacidad de generar valor de forma
sostenible, es el resultado de unacombinación
de varios factores, entre los que se encuentra la capacidad de utilizar las TIC
y la capacidad de innovar;
Las
TIC y la innovación van de la mano en un proceso de transformación productiva;
La
utilización de las TIC contribuye a que las MIPYME interactúen en su entorno de
negocios con costosmínimos.
No
cabe duda que el avance tecnológico y la reducción progresiva de costos en los
dispositivos informáticos, el acceso a Internet y la telefonía celular,
contribuyen a que una población cada vez mayor consiga superar o escapar a la
brecha digital que imponen las TIC entre distintos sectores de la sociedad.
En
el campo de las MIPYME intervienen factores tecnológicos y culturales que
inciden en mayor o menor medida en la incorporación de las TIC en las empresas
de la región, según los países, y que facilitan u obstaculizan una apropiación de
la tecnología en los procesos productivos. Entre los factores tecnológicos se
encuentran los relativos a infraestructura y dispositivos – hardware– (grado de
masificación de conectividad a Internet y acceso a las redes de banda ancha,
telefonía móvil) y a programas informáticos –software–.
Los
factores culturales se refieren a la alfabetización informática, a la capacidad
de e-readiness o capacidad de utilizar las TIC para el desarrollo empresarial y
a la gestión de una cultura organizacional de aprendizaje e innovación. Estos tres
aspectos confluyen, conjuntamente con los factores tecnológicos, en una
apropiación más o menos acelerada de las tecnologías y a su permanente
evolución.
Por
ello, ser más productivos y competitivos es más fácil para empresas que poseen
un nivel mayor de “madurez cultural”, (en particular, en relación con un nivel
de e-readiness, de gestión de la cultura organizacional y que están integradas
en redes/conglomerados) que para unidades productivas aisladas centradas en la
operatividad cotidiana y con escasas posibilidades de introducir innovaciones.
Considerar
sólo los factores tecnológicos, dejando de lado los culturales, puede ser un
riesgo crítico a la hora de elaborar una oferta de capacitación para MIPYME. De
hecho, algunos estudios señalan que la incorporación de las TIC en empresas no
siempre se ha reflejado en un aumento de la productividad y en la introducción
de innovaciones.
En
consecuencia, es más posible que la utilización de las TIC, tanto en los procesos
productivos como en los de mercadeo y comercialización, se vea supeditada al
nivel de madurez del capital humano, al modelo de gestión y de negocio, a los
mecanismos que utiliza para vincularse con el entorno, que al aspecto
financiero.
En
la utilización de las TIC en las MIPYME, podrían establecerse relaciones entre
una categorización típica de las empresas y la aplicación que las mismas hacen
de las TIC. Cabe destacar que estas relaciones son una aproximación y no
necesariamente se observan tal como se presentan, pues existen microempresas
informales que utilizan tecnologías básicas, tanto en los procesos productivos
como en los de gestión y actúan en mercados locales siguiendo un modelo de
subsistencia.
Estos servicios TIC
básicos agilizan el acceso a la información, la comunicación con nuestros
clientes y proveedores, la promoción de nuestros servicios y la imagen de
marca. Y a la vez, tienen un coste muy bajo.
Una vez estos
servicios básicos están instalados, las empresas deben analizar sus procesos de
negocio, e integrar las tecnologías de la información y la comunicación que
optimizan estos procesos para aumentar la productividad. Para, en definitiva,
producir más y mejor en menos tiempo, y que todos podamos disfrutar del tiempo
libre.
El origen
de esta estrategia de integración del aparato productivo en las redes globales
con base en la adopción de la tecnología, parece partir de una visión que
considera como requisito único alcanzar niveles de infraestructura en
Tecnologías de la información y Comunicación (conectividad) semejantes a los de
los países tecnológicamente desarrollados. Más aún, para que las diferencias
con respecto a estos países no se amplíen, organismos como la CEPAL (2002)
recomiendan hacer esfuerzos adicionales orientados a evitar que el ciclo
económico determine la inversión en infraestructura y capacidades tecnológicas
y ocasione la obsolescencia o el rezago en este campo de rápido cambio global.
E_Business
El
comercio electrónico o e-commerce, se define como el desarrollo de actividades
económicas diversas a través de las redes de telecomunicaciones y se basa en la
transmisión electrónica de datos, incluyendo textos, sonidos e imágenes.
El
concepto de electronic business (e-business) se refiere al impacto del comercio
electrónico en los procesos empresariales.
Por
tanto el e-business supone reorganizar la empresa para que tenga la capacidad
de intercambiar bienes, servicios, dinero y conocimiento digitalmente o sea,
empleando las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC) basadas
en Internet.
El
comercio electrónico o e-commerce, se define como el desarrollo de actividades
económicas diversas a través de las redes de telecomunicaciones y se basa en la
transmisión electrónica de datos, incluyendo textos, sonidos e imágenes.
El
concepto de electronic business (e-business) se refiere al impacto del comercio
electrónico en los procesos empresariales.
Por
tanto el e-business supone reorganizar la empresa para que tenga la capacidad
de intercambiar bienes, servicios, dinero y conocimiento digitalmente o sea,
empleando las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC) basadas
en Internet.
Empresas que no utilizan TIC´s
Desafortunadamente, no
todas las empresas utilizan los servicios TIC, y algunas no los utilizan de
manera adecuada. Aunque el uso de la Tecnologías de la Información y la
Comunicación es un factor clave en la productividad, su uso no está
generalizado entre las medianas empresas y las PYMES.
El objetivo de la
página ServiciosTIC.com es precisamente ese: generalizar el uso de las
Tecnologías de la Información y la Comunicación entre las medianas empresas y
las PYMES.
Las
empresas que no utilizan las Tecnologías de la Información como herramientas
competitivas en sus negocios, limitan su crecimiento empresarial y perderían
hasta un 30% de sus ingresos. Considerando que según una investigación
desarrollada por Prompyme (2005), menos del 10% de las empresas utilizan las
TICs, entonces aproximadamente el 90% de las pymes del país estarían perdiendo
anualmente un monto que oscila entre el 10 y el 30% de sus ingresos.
Estás
pérdidas se deben a varios factores. "Las empresas que no usan las TICs
ven limitado su crecimiento por las mermas de inventarios, pérdidas de dinero
por falta de control, pérdida de clientes por carecer de información e
incertidumbre en la toma de decisiones, entre otros. Las pérdidas de los
negocios podrían estar entre el 10% y 30% de los ingresos de las pymes".
"Los mayores impactos (del uso de las TICs) se dan
cuando se automatiza la línea de producción de las empresas. Por ejemplo,
cuando en un hospital se automatiza toda la atención de los pacientes. Muchas
empresas confunden la automatización del negocio con la automatización de la
contabilidad, las cuentas por cobrar o la planilla y demás módulos
administrativos. Automatizar las áreas administrativas ayuda en el control,
pero no produce grandes impactos en los ingresos de las empresas como la
automatización del corazón del negocio".
Los beneficios
de la utilización de las TICs se pueden apreciar gradualmente. "Empiezan a
los 3 meses en promedio. Nunca acaban porque los procesos entran en un
mejoramiento continuo".
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